Dulces Mimila es una pequeña dulcería-panadería radicada en el archipiélago canario y con más de 60 años de trayectoria. Dado que empezaron con ventas por encargo, su clientela crecía poco a poco, dependiendo siempre de las recomendaciones que hacían sus clientes a nuevas personas. Con la irrupción de Internet y las redes sociales, la empresa identificó una oportunidad clave aprovechando las redes sociales para ganar visibilidad y ampliar su base de clientes. ¡Te lo contamos en este caso real!
¿Sabías que el 22% del empleo del sector alimentario en España se genera gracias a las panaderías y pastelerías? Según datos de la Conferencia Española de Panadería, Pastelería, Bollería y Afines, son más de 12.000 las pymes dedicadas a esta actividad, lo que implica que es un sector numeroso, tanto en volumen de negocio como en número de empleados. A pesar de su tradición artesanal, los sectores panadero y pastelero pueden beneficiarse mucho de la digitalización, y hay casos que así lo confirman.
Una de estas empresas es Dulces Mimila, una pequeña dulcería panadería radicada en el archipiélago canario y con más de 60 años de trayectoria. Dado que empezaron con ventas por encargo, su clientela crecía poco a poco, dependiendo siempre de las recomendaciones que hacían sus clientes a nuevas personas. Con la llegada de Internet y las redes sociales, el negocio detectó una oportunidad: aprovechar las redes sociales para aumentar la visibilidad y expandir la clientela existente.
El crecimiento ha sido exponencial. Desde que Dulces Mimila apareció en redes sociales, apenas en el año 2022, ya cuenta con casi 3.500 seguidores en Instagram. Además, su volumen de ventas ha crecido significativamente, al punto de que en mayo de 2025 abrieron una segunda tienda, esta vez en Gran Canaria.
